15.1.13

Dia 5: abrazo mi salami de campo (16:57)

El fin de semana que nos dejo estuvimos incomunicados. Por un lado yo contaba con poca señal, por el otro el no respondía mis esporádicos mensajes. Lo ultimo que supe de él paso el viernes, ya sábado, le escribí antes de dormir para saber cuales eran las ultimas buenas, me comento que en el lugar que se encontraba justo justo la oferta era mas que la demanda. Podía elegir: dos de los carozitos que frecuentaba estaban ahí pidiéndole amor. Según confeso pego media vuelta y retorno a su casa. Solo, solito.
Ayer nos vimos. Antes de eso le llame para pedirle unas velas. No me atendió. Me presumí gato encerrado y lo llame desde otro móvil  Eureka! respondió!. Me contó que estaba con una chica a la que ama (me pregunto ¿que entenderá él por amor?), pero me aseguro que ni un beso ni una mano había trastabillado. Lo acorrale y le deje en claro que un beso le descontaría dos cabezas de roca.
Al rato apareció, y verlo en acción me confirmo que efectivamente, estos días pasados, había cumplido nuestro pacto: se clavo tres rodajas de un salame "al que le entro aire" y medio del bueno... la mejor parte fue que acompaño aquello con tostaditas de paquete. Verlo, sin musculosa, a la cabecera de la mesa, comiendo el salame de campo con tostaditas de paquete... una obra de arte con el plus de venir él de una clase de spinning.
Le narre mi proyección. Imagino que en este mes se va a enamorar. Y que el 11 del próximo va a quedar con aquella chica. En medio de la procesión y el bulto de gente, no se van a encontrar. Hasta que de pronto se ven, se sonríen, se sonríen mas, se van acercando, se juntan, y se besan.

Quedamos en hablar mas tarde. Es martes. Nadie da un peso por él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario